domingo, 28 de mayo de 2017

Carta que acompaña a Asíntota



Carta que acompaña a Asíntota: 

" Siempre te vas
y nunca te vas del todo. 

Eres un intermitente
en una rotonda de madrugada. 
Inexistente, a no ser que yo
sea el coche que va detrás de ti. 

Por qué
por qué alejarse de lo que algunas noches
dices que quieres cuidar, 
por qué permanecer donde no sabes
si quieres estar. 


Necesito pocos cuidados
algunos mimos en días lluviosos
confesiones al amanecer
dormir acompañado
y no sentir vértigo cada vez
que quiero decirte ven
por no saber si hoy estoy
o no estoy
en tu vida. 

Cómo te enseño
que estar a medias
es peor
que no estar." 

Carlos Miguel Cortés

Por trece razones




Título: Por trece razones
Autor: Jay Asher
Editorial: Ediciones Ámbar
Páginas: 304
Precio: 16.10€



Contraportada: 

    "Clay Jensen es un adolescente como cualquier otro que encuentra una misteriosa caja sin remitente dirigida a su nombre. El contenido no es otro que una serie de cintas de grabación que parece haberle envidado Hannah, una compañera de clase que no hace ni dos semanas que se ha suicidado. A pesar del desconcierto que supone volver a oír la voz de Hannah, Clay descubrirá que él es una de las trece personas escogidas para escuchar su historia, en la que se detallan las trece razones por las cuales ha decidido poner fin a su vida."

Opinión:

Vamos a ver... no vamos a quitarle al autor el mérito de que la idea original, muy buena además, es suya. Pero el libro es... muy muy insulso. Me parece casi más complicado que con un argumento así el libro no consiga moverte ni el más mínimo sentimiento (como ha sido mi caso) que arrancarte al menos alguna incomodidad. No profundiza absolutamente en ningún personaje, ni si quiera en Hannah y eso que todo está contado en primera persona. Ni qué decir de los demás... nada... a penas te cuenta cuatro pinceladas que además hacen que las trece historias en conjunto se queden muy aisladas las unas de las otras, como si no tuvieran una relación tan importante para el desenlace.

En fin... la serie sí, la serie le ha dado mil vueltas al libro. Ha cogido una idea original y ha hecho una obra maestra. 

Ved la serie y no os molestéis en leer el libro, no merece la pena. 

jueves, 18 de mayo de 2017

Los Ritos del Agua




Título: Los Ritos del Agua
Autora: Eva García Sáenz de Urturi
Editorial: Planeta
Páginas: 448
Precio: 19.50€




Contraportada: 

   Ana Belén Liaño, la primera novia de Kraken, aparece asesinada. La mujer estaba embarazada y fue ejecutada según un ritual de hace 2600 años: quemada, colgada y sumergida en un caldero de la Edad del Bronce.

  1992. Unai y sus tres mejores amigos trabajan en la reconstrucción de un poblado cántabro. Allí conocen a una enigmática dibujante de cómics, a la que los cuatro consideran su primer amor. 

   2016. Kraken debe detener a un asesino que imita los Ritos del Agua en lugares sagrados del País Vasco y Cantabria cuyas víctimas son personas que esperan un hijo. La subcomisaria Díaz de Salvatierra está embarazada, pero sobre la paternidad se cierne una duda de terribles consecuencias. Si Kraken es el padre, se convertirá en uno más de la lista de amenazados por los Ritos del Agua. 

Opinión: 

  Esperaba ansiosa esta segunda entrega justo desde el momento en que terminé El silencio de la Ciudad Blanca que, sin duda, fue el mejor libro que leí en 2016. Aún así tenía ese típico miedo que da la posible decepción de una segunda parte tan ansiada: la decepción siempre es una opción. 

   Pero no. Esta historia ha cumplido todas mis expectativas. Es cierto que creo que el primero estaba más elaborado, que el ritmo trepidante era más constante y la historia en sí mejor encajada. 

   Pero nada de eso el quita ni un ápice de excelencia a esta nueva entrega de las aventuras (más bien desventuras) de Kraken y su entorno. Esa es una de las cosas que más me han gustado: lo bien que muestra que todos, todos, tenemos una parte oscura, un secreto, un temor, un algo que contar. 

  Me parece también que ha alternado perfectamente las distintas historias temporales sin que éstos saltos se hagan difíciles de hilar, pesados o parezcan mero relleno. Están ahí, en su justa medida y están por algo.

  El final para mí, ha sido mucho más inesperado que el del Silencio de la Ciudad Blanca, pero reconozco que también me ha gustado menos. 

   Lo que sí que eliminaría del libro es la primera parte de leyendas, para mí... no es ese su sitio, pero bueno, tampoco molesta demasiado, se salta y punto. 

En fin, cinco estrellas otra vez para Eva García y deseando tener en mis manos la tercera y última parte de la saga. 

jueves, 11 de mayo de 2017

Se que estás aquí




Título: Sé que estás aquí
Autora: Clélie Avit
Editorial: Ediciones B
Páginas: 232
Precio: 18€



Contraportada: 

  "Elsa está postrada en una cama de hospital, en coma a causa de un accidente en la montaña. Thibault, que ha entrado por primera vez a su habitación por error, ahora la visita a diario y le cuenta sus cosas, pese a que todo indica que la joven está en coma profundo. 

   ¿Y Elsa? Oye todo, pero no puede responder. No puede pedir a ese joven amable que vuelva al día siguiente, no puede decirle que reconoce el sonido de su risa en el pasillo, y que ahora casi puede sentir en la mejilla el calor de su beso. 

  Thibault no sabe que Elsa no volverá a despertar, porque en breve la desconectarán de las máquinas que la mantienen con vida. Los médicos así lo han decidido, y la familia ha aceptado. Todos piensan que es imposible que Elsa despierte. No obstante, cada vez que Thibault entra en la habitación, ella siente que se le acelera el corazón."

Opinión: 

Libro flojo donde los haya. 
Flojo en todo: argumento, desarrollo, personajes, final...
Todo lo interesante que pasa en el libro ya está contado en la contraportada. 
Eso sí, se lee muy rápido. 
Nada más reseñable. 

martes, 9 de mayo de 2017

Fragmento

44

"Te conozco. 
   Sé quien eres. 
    No, no hemos hablado nunca. En realidad no sé tu nombre, pero no me hace falta. 
   Puedo ver más allá de tu piel. Ahí donde guardas todo lo que no cuentas nunca a nadie. 
  Vengo a decirte que todo está bien. Todo está mejor que bien. Puede que ahora no lo parezca, puede que no sea el mejor momento de tu vida, pero puedo asegurarte dos cosas. La primera no es nada halagüeña, pero es muy positiva aunque no lo creas: Éste no es el peor momento de tu vida. Vas a estar mucho peor que ahora mismo. Vas a estar tan mal que te reirás al recordar lo que sientes ahora. ¿Y sabes por qué? Porque aún te queda mucho por vivir, y eso incluye momentos buenos y malos. 

   Lo que me lleva a la segunda cosa: Vas a salir de ésta. Y vas a salir mucho más fuerte, y vas a ser más feliz de lo que has sido jamás. Porque vas a quererte más, a quererte mejor, y a valorar lo que eres capaz de hacer. Y así, pasito a pasito, vas a llegar a una felicidad plena que ahora mismo no te ves consiguiendo. Pero sí, vas a llegar. Y no te creas, seguramente vuelvas a hundirte, pero ya habrás aprendido que se puede volver a salir a flote, y que vivir es una montaña rusa, siempre subiendo y bajando. Al menos, si vives con intensidad. 

   Sé lo que piensas. Y puedo decirte algo: no hay absolutamente nada que no funcione en ti. 
  Todo lo que sientes, por muy diferente que sea, está bien. 
  Quizás sientas y quieras y ames de una manera distinta al resto, y quizás creas que está mal sólo por ser así... Pues no. No está mal. Sólo es diferente. Y créeme, esas diferencias tuyas que tanto odias ahora será lo que más ames después. Porque te definen más tus rarezas que todo aquello en lo que eres igual que el resto. 
Está bien. Todo está bien. 
Ahora no me entiendes, pero pronto sabrás que tengo razón."

Asíntota, Carlos Miguel Cortés

Las chicas




Título: Las chicas
Autora: Emma Claine
Editorial: Anagrama
Páginas: 344
Precio: 19.90




Contraportada: 

        California. Verano de 1969. Evie, una adolescente insegura y solitaria a punto de adentrarse en el incierto mundo de los adultos, se fija en un grupo de chicas en un parque: visten de un modo descuidado, van descalzas y parecen felices y despreocupadas, al margen de las normas. Días después, un encuentro fortuito propiciará que una de esas chicas -Suzanne, unos años mayor que ella- la invite a acompañarlas. Viven en un rancho solitario y forman parte de una comuna que gira alrededor de Russell, músico frustrado, carismático y manipulador. Fascinada y perpleja, Evie se sumerge en una espiral de drogas psicodélicas, y amor libre, de manipulación mental y sexual, que le hará perder el contacto con su familia y con el mundo exterior. Y la deriva de esa comuna que deviene secta dominada por una creciente paranoia desembocará en un acto de violencia bestial, extremo...

Opinión

      Hacía mucho tiempo que le tenía ganas a este libro. Siempre que lo veía en las librerías lo cogía un rato entre mis manos y releía la contraportada, pero siempre encontraba otro al que darle prioridad.
Empezó trepidante. Echaba mucho de menos en mis últimas lecturas ese estilo de escribir cuidado y trabajado sin llegar a ser rimbombante ni excesivo y Emma Claine lo hace fabuloso. Su narrativa es preciosa y profunda. 

     El tema me llamaba mucho la atención así que empecé a devorar una página tras otra sin darme cuenta del tiempo. Pero a medida que fue avanzando... Dejó de lado la historia grosa del argumento. Había capítulos en los que llenaba demasiadas hojas en asuntos demasiados superfluos y, sin embargo, cuando llegaba algo importante... lo pasaba casi por alto. 

    Los personajes, igualmente, creo que están poco profundizados y no llegas a conectar nada con ellos. 

    En definitiva, me parece una muy buena idea con un resultado bastante mediocre, como si al final, se hubiese dado prisa en tener que acabar el libro. No sé, hay algo que no me ha convencido del todo... Creo que si hicieran una versión cinematográfica conseguiría sumergirme mucho más en la historia. 
Tres estrellas para "Las Chicas". 

domingo, 30 de abril de 2017

Después de ver "Por 13 razones"

Qué extraña sensación de identidad noté cuando empezaron a sonar las cintas. Qué tremenda familiaridad con todos esos sentimientos, con toda esa desesperanza de intentar hacer las cosas bien y que parezca todo salir mal, de que todos te den la espalda.
¿No hay épocas en las que también a ti te parece que no hay nada que puedas hacer para algo vaya mejor? ¿En las que parece que a nadie le importa que estés mal, o cómo estés de mal para hundirte un poquito más?

Todo puede empezar por la cosa más insignifcante….:

     Una pelea con tu novio, por ejemplo, que hace que te pongas terriblemente mal. Que te hace acordar de una “buena” amiga con la que apenas tienes relación en los últimos tiempos pero que recientemente te hizo una llamada de socorro a la que tú respondiste de todas las buenas maneras que se te ocurrieron.

    Perfecto, ahora eres tú la que hace esa llamada. Pero continúa, con que esa “buena” amiga en vez de rescatarte de la ola de tristeza que te está arrastrando, decide atarte una piedra un poco más grande al pie. Que considera que es el mejor momento para darle la estocada final a una amistad que no pasaba por su mejor momento y que termina así, sacando a una de tus anclas más importantes, para siempre de tu vida.

    Esto podría continuar con el hecho, por ejemplo, de que acudas a otro pilar importante a contarle lo mal que estás por las tres piedras que llevas atadas ya: la pelea con tu novio, la traición de tu “amiga” y la pérdida de la otra. Y que esta persona, al escucharte no te diga nada. Nada bueno, nada malo. Nada de preocupación. Nada. Vacío. Sólo te dice que ya ha hablado con la otra parte. Y tú ahora, además te sientes incomprendida, en una esquina, sin importancia, ínfima.

    Puede continuar, por ejemplo, con que otras personas nuevas que están entrando en tu vida y se están ganando tu confianza y tu cariño decidan, de repente, que es el mejor momento para empezar a tener relación con esa mejor amiga tuya que ya no te quiere en su vida. Y ahora ellas quedan, sin pensar ni por un momento cómo te puede hacer sentir a ti eso, si te hace sentir más desplazada, más triste, más traicionada, más incomprendida aún. Tú puedes sentirte así, pero a ellas puedes darle completamente igual a pesar de mandarles mil señales de que eso te está haciendo daño.

    Todo esto puede coincidir, por ejemplo, con el hecho de que alguien de tu familia, en su afán por conseguir algo concreto, orqueste todo un teatro en tu contra para dejarte como paranoica, como mentirosa, como “la que quiere hacerse la víctima”.

     Puede ser que, además, de camino haga que desaparezcan de tu vida unas personitas que eran muy importantes para ti, que te daban mucho amor y te hacían sentir muy comprendida. Pero que, de un día para otro, sin explicación ninguna, ya no estén más ahí porque ha vuelto a conseguir que tú quedes como mala y ella como perfecta.
Puede que, además, el resto de tu familia, en un muy bondadoso intento de no tomar parte, no tome parte realmente. Y puede que tú sea justo eso lo que estés necesitando, que tomen parte. Que te digan: estamos contigo, no vamos a permitir ciertas cosas. No está bien.

    Y que tú sientas que a pesar de no haber hecho nada malo, en su no tomar parte, tomen parte clara… pero no la que esperabas.

   Y puede que no se den cuentan de lo mucho que necesitas un apoyo. Puede que realmente no se den cuenta del mucho daño que te está haciendo tanta mentira, tanto silencio, tanto miedo a decir algo, tanto arrebatarte gente sin represalias ninguna.
Puede que no se den cuenta… o puede que sí, y que les dé igual.

   Y podría continuar esto, por ejemplo, con que cada vez que llegas a casa, destrozada por los amigos que vas perdiendo a pesar de tus esfuerzos por ser una buena amiga, por la familia que no es justa a pesar de tus esfuerzos por ser siempre justa para todos, te encuentras una pareja que te grita a la mínima de cambio, que te amenaza ante cualquier problema con irse y dejarte sola y ¿tú? ¿Cómo vas a permitir eso si realmente es al único que tienes? Así que aguantas un día más, una falta de respeto más, otra amenaza más.

  Y así la bola… un día y otro, y otro… puede seguir creciendo sin que nadie note, o lo noten y no les importe, que realmente estás muy desesperada, que tienes la terrible sensación de que a nadie le importa cómo te sientes, de que ya no puedes confiar en nadie, de que necesitas muchísimo una mano sincera, honesta y amorosa.

Menos mal que yo aún tengo algunos salvavidas.