lunes, 31 de octubre de 2016

Querido Atticus





Título: Querido Atticua
Autora: Karen Harrington
Editorial: RBA
Páginas: 310
Precio: 4€



Contraportada: 


   Seguro que nunca has conocido a nadie como Sarah Nelson. 

   Mientras sus amigos se obsesionan con Harry Potter, ella pasa el tiempo escribiendo cartas a Atticus Finch y recogiendo palabras problemáticas en su diario.          Mantiene una gran amistad con Planta y no conoce a su madre, que se fue cuando ella tenía dos años. 

   Desde entonces, Sarah se ha mudado de ciudad en ciudad con su problemático padre y nunca ha tenido un hogar fijo. Sin embargo, todo cambia cuando elude la visita a los abuelos en vacaciones e inicia una investigación sobre el gran secreto de su familia. 

   En lugar del "típico verano aburrido de Sarah Nelson", este verano podría resultar... un verano extraordinario. 

Reseña: 

   Este es uno de esos tesoros que hay perdidos en rastros enormes con innumerables libros donde me encanta sumergirme. Normalmente, cuando doy con uno de ellos, suele ser de viaje con mi pareja, que se desespera ante mi compulsión de leer la contraportada de uno tras otro y que no para de apremiarme para que elija uno de una vez por todas. 

    Así que, muy a pesar, suelo comprar dos o tres sin fijarme demasiado, sin rebuscar lo que me gustaría. Muchas, la mayoría, no acierto con casi ninguna de mi elección, pero otras.... encuentro joyas perdidas como ésta.

 Querido Atticus está protagonizado por Sarah Nelson, una niña de doce años a la que me habría encantado tener como amiga. Con una inteligencia emocional inusual hasta en la mayoría de los adultos, me ha recordado maravillosamente a la protagonista de La elegancia del erizo. 

Sus desvaríos internos me han regalado párrafos tan auténticos como éste: 

" En estas conversaciones no se requiere que tú digas nada. La información auténtica tengo que sacársela. Él es un helado muy congelado y duro, y yo una cuchara mala. He aprendido lo siguiente: no sacas mucho helado, por muchos esfuerzos que hagas, y la cuchara se acaba doblando."

O éste: 

"Quiero hacerle comprender que lo único que tiene que hacer es conservar mis sentimientos. No decírselo a nadie. Simplemente, dejar que descansen en sus manos hasta que yo pueda recogerlos de nuevo, pero no, él no sigue mi lógica."

¿La historia? Lo de menos. Hay que leerlo simplemente porque un disfrute cada una de sus líneas.