miércoles, 28 de enero de 2015

Tengo un secreto. El diario de Meri. (Fragmento II)

28 de Septiembre


     (…) Es muy duro para todos. Pero sobre todo es duro para quien lo sufre y sigue viviendo inmerso en su tortura. No me imagino cómo debe ser el momento en el que la decisión es definitiva. Ese instante en el que eliges el método, el minuto y la manera. ¿Subirá la adrenalina o te morirás de miedo? ¿Temblarás?

Cuando das ese paso adelante, estás dando varios hacia atrás. Ya nada en tu vida será lo mismo y las personas que se enteren de lo sucedido nunca más te mirarán de la misma forma. Te conviertes en una especie de cristal de Bohemia. Te vuelves muy frágil. Te rompes con más facilidad y todos tienen más cuidado para no ser los causantes de esa rotura. (…)