lunes, 9 de febrero de 2015

Disculpad mi ausencia...

   
     
 Sé que llevo mucho tiempo desaparecida y me disculpo por ello. No sé por qué lo hago... Escribir aquí siempre me viene muy bien, me libera, me despeja, me empuja... Sin embargo cuando estoy mal me da pereza bucear entre palabras, al menos si se trata de escribirlas yo. Estoy mal de la garganta desde hace ya un mes y medio y visito al médico mínimo una vez a la semana (muchas semanas muchas veces más). Están ahí mirando a ver de qué puede ser que ésto no se cure y, aunque ellos no se alarman y no parece nada serio, yo soy muy hipocondríaca, especialmente con la garganta, así que estoy... como una montaña rusa: toco fondo, remonto, toco fondo... y así voy (sí, los psicólogos también tenemos desajustes en el razonamiento lógico). 

     Eso sí, no he dejado leer ni un sólo día en esta ausencia no-programada así que ya terminé el primer libro de Dolores Redondo: El guardián invisible.

Título: El guardián invisible
Autora: Dolores Redondo
Editorial: Destino
Páginas: 400
Precio: desde 13.95€

Sinopsis:
              El guardián invisible se inicia con el descubrimiento del cuerpo desnudo de una adolescente, siniestramente colocado en las márgenes del río Baztán, uno de los enclaves mágicos del País Vasco y Navarra. Apenas veinticuatro horas después del descubrimiento se establece la relación con el asesinato de otra chica acaecido un mes antes. La inspectora de homicidios de la Policía Foral Amaia Salazar será designada para dirigir una investigación que le llevará a regresar al lugar donde nació y del que siempre quiso huir. Amaia Salazar ha de luchar en dos frentes: el profesional, centrado en la investigación de una serie de asesinatos que causan gran malestar social, y el frente personal conflictivo, complejo y emocional como en muchas otras familias y que en esta novela pasa a ser tan sorprendente o más que el desenlace de la investigación policial.

               Amaia intentará dar caza a un asesino ritual con un fuerte simbolismo psico-sexual relacionado con la mitología vasca, y que seguirá sembrando de cadáveres las márgenes del río  sin darle descanso alguno, mientras  ella lucha contra los celos profesionales de algunos de sus colegas, los conflictos no resueltos del pasado con sus hermanas y un oscuro secreto que marcó su infancia y que regresará para atormentarla como un fantasma.

                 Un relato vibrante, con delicados detalles que sorprenderán a sus lectores.

Opinión:
                   Sabía de sobra lo que iba a encontrarme. Leí la contraportada y rápidamente me vino a la cabeza toda la serie de libros de Camilla Lackberg. Sabía que sería un libro por el estilo, pero tan por el estilo??? No, eso no. Eso me ha sorprendido un poco, podría haber sido de la misma autora sin ninguna duda. Salvado este problemilla el libro ha cumplido mis expectativas, me ha dado lo que esperaba de él, ni más, ni menos. Misterio, sin demasiadas sorpresas. Algunos personajes me han gustado mucho por su idiosincrasia, como la tía Engrasi o la propia Amaia, a la que sus miedos, fantasmas, pesadillas y ataques de pánico la hacen mucho más humana y cercana que cualquier otra mujer policía que parece ser de hierro por el hecho de llevar pistola. Lo que menos me ha gustado: la relación entre Amaia y su marido, lo siento, pero no creo en las relaciones de pareja perfectas y mucho menos después de años casadoa y odio soberanamente que la literatura se encargue de engordar esas expectativas sobre el amor y la pareja que luego nunca llegan a cumplirse. 
                 Leeré los siguientes libros, pero no de momento.